9 de mayo de 2010

¿Parodia o realidad?




-No tengo pensamientos. Estoy ausente mirando al espacio mientras una voz lejana en mi cerebro dice ¡Oh mierda! Como una alarma de un coche en mitad de la noche.

Tom Hollander como Simon Foster, Ministro de Cooperación Internacional en 'In the loop'.


'In the loop' es una sátira de la política internacional, y también de la otra. Nos muestra lo que se esconde detrás de los grandes escenarios, los cargos con nombre más o menos rimbombante, de las buenas palabras y mejores intenciones. En ella vemos desfilar a personajillos que se sientan en un despacho por avatares de la vida, pero que bien podrían hacerlo en un circo. En definitiva, toda la basura que no vemos en los telediarios.

Los gobiernos británicos y estadounidense se embarcan en una guerra en Oriente Próximo, para lo cual habrán de presentar informes concluyentes ante el consejo de Seguridad de la ONU para obtener su autorización. Por supuesto que esto último es ficción.

Una vez más nos encontramos con dos grupos: los 'pro' y 'anti' belicistas. Por supuesto que ninguno se librará de su cuota de cretinos en el que cada cual tratará de imponer su postura. En un mundillo dominado por la burocracia y por tecnócratas supuestamente expertos en su campo pero incapaces de solucionar algún que otro incidente doméstico. Para este trabajo hay dos requisitos imprescindibles: dejarse los escrúpulos en el parvulario si alguna vez se tuvieron e ilimitada habilidad para medrar. El que no los cumpla no será capaz de aguantar más allá del telediario.

Como buena comedia británica es ácida e incluso soez. Casi todos los personajes están muy logrados, a destacar el de James Gandolfini como general en jefe de los norteamericanos, pero que sigue siendo el gran Tony Soprano en estado puro aunque con el empaque que le da su uniforme estrellado. Un hombre que lo mismo puede servir en la Camorra que en el Estado Mayor de un gobierno democrático. La verdad, da que pensar...

P. D. No sabía qué foto poner. Esta es la más parecida que se me ocurre porque todo parece indicar que Mr. Brown va a dejar de ser el Prime Minister.






29 de abril de 2010

Cien años de Gran Vía




Este mes se celebra el centenario del comienzo de las obras de la Gran Vía madrileña. Dicen que la más famosa de España. Y francamente: me parece una exageración. Pero mucha gente no sabe la cantidad de edificios que tuvieron que derribarse para construirla, entre ellos alguna iglesia del siglo XVII.


Cuando me mudé al centro lo que más me llamó la atención fue la gente que encontraba hablando sola por la calle. También recuerdo cómo me extrañaba que los turistas japoneses la fotografiaran por cualquier rincón -luego supe que hacían fotos hasta de las papeleras-. Unos años después los yuppies utilizaban los primeros móviles mientras apoyaban una pata en un macetero.


Yo procedía de un barrio periférico y no estaba acostumbrado a tanto ruido seguido. Creo que me llevó unos veinte años el adaptarme. Y la verdad es que le he cogido el gusto. Posiblemente sea la calle de Madrid con más vida y bullicio. Visitarla las noches de los fines de semana se ha convertido en un ritual, como los paseos en una enorme limousine blanca, las despedidas de solteras y solteros en un conocido restaurante con espectáculo de drag-queens. Sí, también de solteros. Yo mismo tuve la ocasión de asistir a una. "¿Pero aquí dónde están las tías?" preguntaba uno de los invitados con cara de estupor. Lo cierto es que la comida no era gran cosa, pero con el espectáculo de las "queens" me reí muchísimo. Consistía en una especie de monólogos con música muy ocurrentes con la participación del público pero sin caer en la vulgaridad.

Dicen que es el Broadway madrileño por los musicales. Por desgracia nunca he estado en Broadway pero imagino que cuando alguien que sí lo conozca se reirá casi tanto como yo con las Drags del restaurante. Sin embargo creo que ha sido buena idea reconvertir los teatros. Los cines se iban quedando anticuados y supongo que no podían competir con otros más nuevos y cómodos.


Otro gran acierto ha sido peatonalizar la plaza del Callao y el tramo de la calle Preciados hasta Santo Domingo. El tráfico en los fines de semana es incluso más denso y no es raro que se formen colas en los aparcamientos. A veces creo que la solución sería adoptar una medida similar a la de Londres. Total, Ruiz-Gallardón ya no puede ser más impopular.


También es habitual lugar de celebración del politizado orgullo gay. Como no toda gran avenida que se precie, tampoco se libra del narcotráfico, la prostitución y la delincuencia en general . La policía aquí también lo es. De hecho son vecinos en la calle Leganitos, donde está la comisaría de mayor actividad de España. La Gran Vía tampoco podía pasar desapercibida para el celuloíde. Por alguna razón que desconozco a los directores les encanta rodar en el centro. Desde 'El pisito' a la famosa escena de 'Abre los ojos'. Dicen las malas lenguas que Amenabar tuvo que repetirla porque Santiago Segura regresaba justo en ese momento con sus amigos de una juerga-fue rodada un domingo por la mañana- y que tuvieron que sujetarle para que no la emprendiera con ellos. ¿Otra leyenda urbana?

30 de marzo de 2010

Noticias que no son noticia






30 de marzo de 2010: por enésima vez el telediario de tve1 nos recuerda que ya se ha producido la última fase del apagón analógico. El despliegue de la noticia es equiparable a la llegada del hombre a Marte. Durante el Real Madrid-Sevilla el locutor de Telemadrid parece un disco rallado con el 'esta noche apagón' alternando con la fantástica película con la que nos deleitarán tras el partido. Y yo me pregunto ¿qué mas dará?: el que ya esté 'tedetizado' no se va a enterar, y el que no se quedará sin partido y sin peli post-fútbol salvo que se largue a casa de un vecino digitalizado. Pero son más cansinos que si les hubiera tocado el pleno al 15. Es como si te avisaran de que te va a caer el diluvio cuando todas las tiendas de paraguas están cerradas porque se han puesto de acuerdo para irse de vacaciones.


TVE por este motivo nos ofrece en su especial ¿Recuerdas? o relleno para asegurarse de que su telediario sea más largo que el de la competencia, y más ahora que es sin publi, un reportaje en el que allá por los años 60 los españoles nos tuvimos que poner un aparatito similar al conversor actual para disfrutar de la señal UHF. Gracias a su archivo TVE nos recuerda lo atrasada que estaba España con Franco. Con razón que yo no me acordase. Nota fuera del tema: aunque sigan autoproclamándose como los number one, el telediario de 'la uno' comete notables fallos de realización que no he visto en otras cadenas.


Ya meses antes de que tráfico obligara a llevar los chalecos reflectantes en el coche, los servicios informativos advirtieron de la necesidad de adquirirlos. De acuerdo: eso es noticia. Una semana antes de que la norma entre en vigor nos informan de que si no están convenientemente homologados es como si llevases la camiseta de Naranjito cuando te pare la Guardia Civil. ¿Es noticia? Por supuesto: "¿Por qué coño has tenido que comprártelo en el todo a cien?" preguntará la mujer al incauto conductor mientras la benemérita le casca la multa. Mientras tanto más de uno habrá hecho su agosto.


La jerarquía eclesiástica ha ocultado a algunos de sus miembros pederastas. Como hace algún que otro partido político español, intenta esconder la basura debajo de las alfombras pero a la que se levanta un poco de viento les delatan. Hoy día muchos misioneros siguen jugándose el cuello a cambio de que gentes que viven en sitios dónde no llegan las cámaras de la CNN puedan vivir en unas condiciones medio dignas. Y sin ir tan lejos, Caritas ha ampliado el número de comidas. ¿Es noticia? Por desgracia ya no.

Antes de los deportes informan que unos científicos han logrado recrear el 'Big-bang'. Si lo consiguen a escala real se podrá decir con razón aquello de que hemos dejado atrás lo peor de la crisis. ¿Qué os creíais, macroeconomistas? Para chulos nosotros.

27 de marzo de 2010

Liderazgo








"Soy el capitán de mi alma, soy el amo de mi destino"


Morgan Freeman como Nelson Mandela en Invictus




En Invictus Morgan Freeman se mete en la piel de Nelson Mandela. No voy a contar aquí la vida de este personaje creo que por todos conocido. No sé si la película retrata fielmente su etapa de presidente del gobierno sudafricano. Lo que si sé es que Freeman nos transmite un personaje de una gran talla humana. Una persona que es capaz de perdonar a los que le encerraron durante 27 años no debe ser fácil de encontrar.

No es que este Mandela sea un buen político, sino un auténtico líder. Sabe que para ser respetado primero tendrá que ganarse a sus enemigos. Desoyendo los consejos de sus partidarios, decide mantener a los springbucks, de raza blanca, en la selección de rugby del país que se enfrenta a la organización del campeonato mundial. Un reto añadido si tenemos en cuenta que no es un deporte que goce de las simpatías de la mayoría negra. Mandela quiere que la organización sea óptima y además que Sudáfrica se proclame campeona. El primer paso será invitar a tomar el té al capitán de la selección, François Pienaar (Matt Damon), en una escena que resume toda su personalidad. Poco a poco logrará embarcar también a los negros en su ambicioso proyecto. Desde el principio quiere dejar claro que su función será servir a su país, y con él a todos sus ciudadanos. Sin excepción.




El gran Morgan Freeman encarna todas las cualidades de este jefe-líder. Se preocupa por las circunstancias familiares de sus empleados: conoce los nombres de cada uno de los jugadores, y nota la ausencia de uno de ellos en un entrenamiento. Todos son importantes. Humildad: no es sólo el jefe, sino el que ayuda a conseguir un objetivo común. Algo fundamental en un deporte de equipo como es este y al contrario de lo que pueda parecer, de los más nobles que existen. Los jugadores son una piña tanto dentro como fuera del campo. Me han contado -no he podido comprobarlo- que cuando el equipo visitante salta al campo los locales le hacen un pasillo y tras el partido, les invitan a unos bocadillos y cervezas. Como en muchos deportes ¿verdad? La película vale también la pena por el espectacular Haka, la danza de origen maorí de la selección neozelandesa antes de comenzar el partido.


Ciertamente, algunos gobiernos son afortunados al contar con un verdadero líder.

11 de marzo de 2010

In memoriam



Queremos saber la verdad, toda la verdad.

8 de marzo de 2010

Droga dura, droga blanda






"La guerra es una droga"
En tierra hostil ("The Hurt Locker")




En tierra hostil nos traslada a esa guerra que aún continúa en las calles de Bagdad. Cada día los artificieros del ejército estadounidense se enfrentan a la muerte en un país que nunca se lo agradecerá. Faltan pocos días para la rotación de la compañía Bravo, de esa forma se pretende evitar que los combatientes se quemen en el frente con la certeza que serán los próximos en volver a casa envueltos en una bandera.

El sargento William James toma el mando en sustitución del anterior, y su forma de trabajar es cualquier cosa menos ortodoxa, teniendo en cuenta que juega con algo más que fuego. Podría ser el mismo sargento cabrón que nos dejaba sin el 'pernocta' o arrestados el fin de semana. Sólo que esta vez es el primero en poner su cuello en peligro, y con él el del resto de su equipo. Totalmente pirado vamos. Pero su locura le permite salvar algunas vidas.

Bigelow nos enfrenta a la cruel realidad en la que nadie está a salvo. Las papeletas no son exclusivas de los que están en primera línea. Así lo demuestra el coronel que acude con ellos a una misión para motivar a uno de los soldados. Como cuenta Pérez Reverte en 'Territorio Comanche', hay quien le toca nada más bajar del avión o descansando tranquilamente en el hotel.

Pero lo que atenaza al sargento James es la indecisión ante un enorme lineal de cereales del supermercado.







"Si caes enfermo, ve al médico. Si resultas muerto, ve a la funeraria. Pero si te vuelves loco ¿Adónde ir?"


Jarhead (el infierno espera)



Basada en la novela de Anthony Swofford en la que relata su experiencia como marine en la Tormenta del desierto en la primera guerra del Golfo y también la primera de la historia televisada en directo por la CNN, pero muy distinta de la que nos contaban los medios. En otro país, en un entorno también lógicamente hostil pero de manera radicalmente opuesta. Pasan los días sin que pase absolutamente nada. En cuanto a acción claro. En la base los soldados clavan en el tablón de anuncios las fotos de las ex-novias que han roto con ellos por carta. Uno incluso recibe un cruel vídeo de su mujer. La monotonía se rompe cuando tienen que jugar un partido de rugby equipados con la máscara NBQ en pleno desierto para un reportaje que está haciendo la tele. La secuencia final es toda una declaración de intenciones que no superaría el mismísimo Aznar en otro escenario hostil.

Aquí tampoco podía faltar el sargento colgado (Jamie Foxx). Sin embargo la ausencia de actividad en el campo de batalla no parece aburrirle. Aunque su compañía es una mera comparsa de la aviación, limitándose a contemplar cómo se queman los pozos de petróleo y los efectos del napalm en los que intentan huir del desastre, da las gracias a Dios por ese trabajo.

La droga de la guerra, vista por Bigelow y Mendes.

24 de febrero de 2010

¿Qué narices celebrais?



El Senado romano lo componían los políticos de mayor edad ya que se suponía que por su madurez y experiencia tomarían las decisiones más sensatas para el pueblo. Han pasado ya algunos siglos y hoy, al menos en España, un senador puede ser cualquiera, incluso puede regentar el mayor centro abortista de las Vascongadas. No me he parado a leer las interminables parrafadas de nuestra constitución y leyes derivadas sobre las incompatibilidades y conflicto de intereses. Aunque a estas alturas de partido no sé por qué me sorprendo. Supongo que en estos momentos habrá más de uno se estará frotando las manos.


Podríamos pensar que esta imagen podría corresponder a la erradicación definitiva del terrorismo en España, del fin de la guerra -eso es lo que es- de Afganistán o del tan cacareado pacto de Estado. Pero no. Al igual que hace unos meses en el congreso los besitos y abrazos celebran que estamos más cerca de la llamada ley de la salud sexual y reproductiva. En cristiano: barra libre para abortar hasta la 14ª semana de embarazo. Sin duda una ley social y progresista según su lenguaje. Una ley sin demanda social, pero que le da patente de corso al lucrativo negocio del lobby abortista.


Y digo yo, ya que hay demanda social por ejemplo de la pederastia o de profesionales que asesinen por encargo. ¿Por qué no regularlo? ¿Que son delitos? ¿Y qué es trocear o quemar a una niña o niño no nacido por un médico haciendo de matarife?


Mientras en un lugar del mundo Zapatero defiende los derechos humanos, entre ellos todavía el derecho a la vida, en otro muere el preso de conciencia cubano Orlando Zapata Tamayo. Un gran día para el socialismo, sin duda.

Próxima parada: esquizofrenia


Si no fuera porque ya pasó el entierro de la sardina, parecería que este año asistieramos a unos carnavales más duraderos de lo normal. Ayer la chirigota que recorrió el centro de Madrid se componía de liberados y asalariados del Nuevo Régimen. Pero lo de la chirigota no es noticia. Al igual que en algunos restaurantes chinos o indios es Navidad todo el año, así es el Carnaval en ugeté y cecé-o-ó. Ayer hubieron de desempolvar sus uniformes de campaña color Vega Sicilia con Casera, como aquel cóctel que degustaban sus antiguos dirigentes transformados en nuevos ricos.

La noticia es que diputados y miembros del pesoe se sumaron a ese simulacro de manifestación contra una propuesta sugerida por el partido de ¿su? gobierno. Pero con más de cuatro millones y medio de parados ellos silban bajo la lluvia. ¿A cambio de qué? De estar gobernando la derecha ya iríamos por la cuarta huelga general. Estamos perdiendo los papeles. El norte hace tiempo que lo dejamos en la Antártida.

14 de febrero de 2010

Pídele cuentas




El día 12 de octubre de aquel año nos toca desfilar delante de S. M. Nuestro Primero Juan Carlos. Hace un sol más propio del veranillo de San Miguel que de esas fechas y un compañero se desmaya mientras esperamos clavados como estatuas en la formación. Tras unos interminables minutos llega y pasa revista a la tropa. Aunque no estoy entre las primeras filas puedo ver pasar su figura imponente, más alta que la mayoría de nosotros, con su inconfundible aire despistado. Más tarde, de regreso en el cuartel comprobé que no fui el único impresionado. Por aquel entonces el Rey representaba la unidad de España, la defensa de la Constitución y todo aquello que daba algún sentido a aquellos nueve meses de alistamiento involuntario a razón de poco más de 9 euros de ahora la soldada.


En Pídele cuentas al rey, Fidel (Antonio Resines) es un minero que se encuentra en el paro al cerrar la mina en la que trabajaba y que emprende una marcha de Asturias a Madrid para reivindicar el derecho a un trabajo que recoge esa misma Constitución con el objeto de expresárselo al rey personalmente.


Hoy somos más de cuatro millones de personas en la misma situación que Fidel en España, y es ahora cuando Su Majestad reclama un pacto de estado entre gobierno y oposición guardando silencio con el apoyo de ese mismo partido a los independentistas catalanes y gallegos. El mismo partido que no tuvo ningún escrúpulo en utilizar el 11-M para ganar unas elecciones y practicar el terrorismo de estado. Como heredero directo del franquismo sabe que la permanencia de su dinastía pasa por ganarse a los votantes de la izquierda, o al menos de la más moderada. Quizás porque piense que los de la derecha 'más rancia' que divaga ya no representan ningún peligro como en los años de la transición a la democracia. Hoy el grueso del ejército español se nutre de más ciudadanos de origen extranjero.


Hoy no hay foto de las Azores, pero sí un desayuno de la oración con Obama y los conservadores estadounidenses. Ya no estamos en Irak pero sí en Afganistan y en otras misiones de paz, en las que nuestro ejército parece ser el único que sufre bajas. El valor se presume en el soldado ¿y en el rey?

7 de febrero de 2010

Eres mi hijoputa




Jerry Maguire es un representante malogrado de estrellas del deporte, interpretado por Tom (ex-Pe) Cruise. En ella su personaje se dedica aparte de buscar clientes a marear la perdiz con su secretaria-pastelera que encarna Renée Zellweger.



Su cliente es Rod Tidwell (Cuba Gooding Jr), que viene a ser una especie de Cristiano Ronaldo del fútbol americano. Jerry-Tom (vaya, la verdad es que el guionista se lo curró: como los dibujos animados de la tele pero al revés) y Cuba G. Jr. - Rod Tidwell 'CR-99' con el tiempo tienen una relación que va más allá de representante y jugador. No sean malpensados por favor. El título de la entrada viene de la escena que se me quedó grabada en la mollera, cuando Jerry le consigue un gran contrato con mucho esfuerzo pero que le cuesta perder al resto de sus clientes. En pleno entusiasmo representante y jugador se lanzan mutuamente piropos al más genuino estilo español. Aclaración: aquí hay insultos que según en qué contexto se dirijan significan un elogio. No me pregunten por qué. Pero no es el caso de la penúltima 'pillada' en el PP.


La película pretende ensalzar la amistad sobre el vil metal. Lo cierto es que en la vida real es que el vil te proporciona amistades peligrosas y extraños compañeros de cama. Algunos pueden llegar a ser tan odiosos que no dudas un segundo en favorecer a tu enemigo si con ello consigues joder un poquito al que te está sentado en tu misma mesa haciendote la puñeta . Como en aquel partido del Sevilla C. F. en el que su afición aplaudía los goles que encajaba su equipo -han leído bien- porque así se empujaba un poquito más al eterno rival hacia el pozo de la Segunda División. El humorista Javier Capitán, catalán y madridista reconocido, hizo una excelente parodia en la que se preguntaba como acérrimo seguidor blanco si merecería la pena que el Real Madrid perdiera un partido si ello significara el descenso del F. C. Barcelona. Decía que eso jamás se podría permitir puesto que el Madrid es un equipo 'obligado a ganar' siempre, pero nada más terminar de pronunciar la frase se dibujaba en su rostro la sombra de una duda paralizante. Esperanza Aguirre verbaliza muy bien ese sentimiento a micrófono abierto.



Y es que a veces vale la pena pasar un amargo trago si con ello consigues joder al hijoputa.









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